“Como bien me dijeron antes del retiro: “pon a Dios en el centro de tu vida y las cosas comienzan a ordenarse”. Y así fue; aunque el cambio en mi vida se está produciendo lentamente, mi carácter ha empezado a cambiar. El estrés me tenía hecho un fósforo que se encendía ante el mínimo problema. Ni yo mismo me soportaba, esto me generaba frustración y a la vez estaba hiriendo a mi entorno familiar y laboral...
Gonzalo Treneman
Empresario
42 años
“El retiro significó para mí un alto a mi vida cotidiana, para analizarla y replantarla y así encontrarle un sentido. Entendí mi rol como hombre, y las decisiones que tomé a partir de entonces impactaron positivamente sobre mi familia. Ahora en casa hay armonía, orden, respeto y cariño.